DE CÓRDOBA HACÍA EL MUNDO

DE CÓRDOBA HACÍA EL MUNDO

Por María Belén Rocco Lamanna y Julieta Jiménez, graduadas de la Facultad y ex becarias CIN.

En 1918 un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) transformaron la realidad universitaria. Durante ese año comenzaron las protestas  y reclamos estudiantiles con el objeto de imponer reformas en esa universidad. Rápidamente el movimiento se extendió no sólo al resto de las provincias de nuestro país  sino también a países cercanos de América Latina y el mundo.

Para situar el contexto de la universidad cordobesa por aquel momento, debemos pensar en una institución de 1500 estudiantes –sin participación de mujeres-, docentes que habían heredado sus puestos, egresados sin posibilidad de realizar juras laicas y temarios desactualizados.

Tras varias huelgas, el presidente Hipólito Yrigoyen, tomó la decisión de intervenir y convocó a elecciones para que se elija un nuevo rector el 15 de junio de 1918. Así fue como se comenzaron a oír fuertemente las consignas por las que el movimiento estudiantil venía en pie de lucha.

Los estudiantes cordobeses conformaron un movimiento “Pro-Reforma’’ integrado por ocho delegados de las facultades de Medicina, Derecho e Ingeniería, que sostenían enérgicamente la necesidad de cambios rotundos. Este grupo empezó a construir lazos con la clase política y otras universidades, principalmente la Universidad Nacional de Buenos Aires. Asimismo, es necesario recalcar que al salir a las calles el movimiento estudiantil recibió el apoyo de la población, principalmente del movimiento obrero. Esto en respuesta al elitismo en que funcionaban las universidades durante aquella época. La educación universitaria se trataba de un privilegio al que sólo hijos de las familias de la clase alta podían acceder y era una forma de garantizar su continuidad en el poder. Por lo tanto, este cambio político significaría que los hijos de los trabajadores se abrieran paso y pudieran ser parte de las universidades.

Luego de seis días del llamado a elecciones en la UNC, el 21 de junio, la Federación Universitaria de Córdoba, que surgió del movimiento Pro-Reforma, publicó un manifiesto que sentó los principios del reformismo. Entre ellos se encuentran los concursos para profesores, la gratuidad universitaria, la libertad de cátedra y el cogobierno compuesto de docentes, graduados y estudiantes.

Según los datos más recientes (2022) de la Secretaría de Políticas Universitarias, hay en Argentina 133 instituciones universitarias de gestión pública y privada, y alrededor de 2.3 millones de estudiantes de pregrado, grado y postgrado. El sector público absorbe casi el 80% del estudiantado. Asimismo, en las 11.298 carreras existentes, la participación de las mujeres sigue siendo preponderante: representan el 58% del estudiantado y el 61% de los egresos.

Sin lugar a duda, aquellos estudiantes cambiaron la historia, construyeron el camino para que hoy en Argentina podamos hablar de una educación superior de calidad, democrática, pero sobre todo inclusiva con lugar para todos y todas.