Grupo Sobrevivir: “Lo hacemos entre todos”

Grupo Sobrevivir: “Lo hacemos entre todos”

 La Secretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil invita a la comunidad a participar del Grupo “Sobrevivir”, un dispositivo de fortalecimiento y de apoyo a victimas de violencia familiar y de género, abierto a la comunidad, que funciona los miércoles de 14 a 16 hs. en nuestra Facultad. Maricé Silva es coordinadora de dicho grupo y explica de qué se trata, su forma de trabajo y quiénes pueden participar. 

¿De qué se trata el Grupo Sobrevivir y cuál es su objetivo?

Es un grupo de fortalecimiento y de apoyo a personas que han sufrido violencia familiar o de género que inició el 27 de abril de 2011, es decir hace ya 7 años. Es importante aclarar que no solo es de género, sino también de violencia familiar porque esta abierto tanto para hombres como para mujeres. La única condición es haber sido victima de violencia y ser mayor de edad. No es necesario inscribirse, solo tienen que acercarse a la Facultad y concurrir los días miércoles de 14 a 16 hs. en el aula 118.

El objetivo es empoderar a la víctima y sacarla de ese rol para que enfrente la vida desde otra postura. Desde un lugar de ser dueño de sí mismo. Para que pueda vivir  sin de violencia, y evitar que las historias se repitan. Entonces la idea es que  logren adueñarse de su vida y puedan modificar estas conductas que los llevaron a estar sometidos.

¿Qué metodología y/o dinámica utilizan en el Grupo?

Compartimos vivencias. Eventualmente junto con Karina Skipor, que es quien arma dinámicas desde el campo de la psicología social, se comparten las experiencias en donde uno ve un espejo en el otro. Es decir, mediante distintas actividades que realizamos los participantes logran ver a través del otro lo que no puede ver en uno mismo. También hacemos otras actividades donde se encaran temas determinantes. Son muchas y diversas. Todos los miércoles tratamos de hacerlo en los últimos 20 o 30 minutos, a veces desde lo lúdico, a veces desde la teatralización.

¿Existen distintos tipos de violencia?

En general las situaciones no son puntuales. Los hechos pueden desencadenar de una situación de violencia física. Seguramente antes hubo otro tipo de violencia: psicológica, económica, sexual, entre otras. Siempre está encadenada, nunca viene sola. La gente cree equivocadamente: “no, nunca me pego”, entonces “no es una situación de violencia”. Hay indicadores previos. La más dañina es la psicológica: “siempre haces todo mal”, “¿otra vez esto?”, “me da pena que seas tan tonta”. Esas conductas son cotidianas, es de todos los días. Además puede ejercerse violencia en un tono muy cordial, el que lo escucha pareciera que como no hay gritos ni insultos no sucedió. Sin embargo eso va mellando y dañando la autoestima de la persona y esa es la que más daño hace. Cuando ese tipo de intimidación no da más resultado el agresor va aumentando la apuesta y avanza sobre otros tipos. Mientras tanto, puede mantener a la víctima dominada. De esa manera la va aislando del entorno, quedando totalmente sometida a su agresor.

Una vez que la persona que asiste se siente realizada, ¿Puede seguir participando del grupo?

El grupo lo hacemos entre todos. Cada persona tiene su tiempo de recuperación. A veces creen que están recuperados y después vuelven a caer. Acá no hay un alta.

Además, el que siente que ya está es importante que siga viniendo porque eso retroalimenta al grupo, a los que ingresan y vienen con una situación álgida, con la sensación de que no tiene sentido su vida. Las que están más fortalecidas son las que van a darle empuje, la fortaleza y la energía para poder compartir su experiencia de haber estado en ese lugar y haber salido de ahí.

¿Qué le dirías a quién sufre de una situación de violencia familiar o de género?

Lo primero que le diría es que no hay momento particular. Cuando hay una situación de violencia muy clara y notoria es porque ya hubo otras solapadas. Es un ciclo que va en aumento. Entonces cuando se desata una situación que se califica como violencia es porque ya venía gestándose. Es muy difícil romper este ciclo desde adentro cuando uno está en esa situación. Entonces lo que les diría es: si están en un entorno así, acérquense. A veces uno no se da cuenta hasta qué punto está sometido a situaciones de violencia hasta que empieza a verlo en el “espejo” de las otras personas del grupo. Porque el problema más grave que tiene la violencia es la naturalización. Si todos los días me dicen que soy tonta, que no sirvo para nada, me convenzo de eso. Recién cuando me pegan cuatro gritos y un cachetazo pienso que estoy en una situación de violencia. La situación de violencia ya existía desde antes, pero a mí me parecía tan habitual que no lo veía. O si todos los días me dan un golpe me voy a asustar el día que me pongan un arma en la cabeza y me digan “¿Querés que te mate?” o que me ahorquen y me dejen sin respiración. A veces me dicen: “No, no es violento, no más de lo normal, una sola vez” y cuando te dicen eso comenzás a indagar y te das cuenta que atrás de esa situación había muchas más que no las veía.