A la derecha, María Martínez junto a sus compañeras del Ciclo de Orientación y Formación 

María Martínez es ingresante de la carrera de Abogacía. Vive en Lomas de Zamora y a los 49 años decidió estudiar esta carrera ya que es madre de una persona discapacitada y cree que al instruirse en materia de Derecho puede adquirir herramientas para poder visibilizar y proteger a quienes lo necesiten.

“Durante todos estos años, vi que los derechos de mi hijo y de muchas personas con discapacidad, que son personas más vulnerables, han sido avasallados. Creo que al instruirme puedo ser una herramienta de ayuda para esas personas que no tienen voz”, sostiene María.

Además, expresó su satisfacción con la Educación Pública, al reconocer “el apoyo que brinda” para quienes “no tienen los medios económicos”. “Esta Universidad brinda miles de recursos y herramientas, como por ejemplo la Biblioteca Central, para que nos podamos recibir. Incluso contamos con el apoyo de muchos profesores que están al servicio de poder darnos una ayuda áulica”, finalizó Martínez.

María, es una de las tantas historias de 2800 aspirantes a la carrera, y que como muchos estudiantes de nuestra Comunidad, espera poder alcanzar su título de abogada para que “en algún momento”, pueda dar su “apoyo a la sociedad”.