“La Investigación es generadora de conocimiento”

Leandro Ezequiel López es un estudiante de la carrera de Abogacía que ganó el primer puesto del Concurso Monográfico “A 25 Años de la Reforma Constitucional de 1994”, de la Honorable Cámara de Senadores de la Nación, en la categoría “Federalismo y Regiones”. En diálogo con la Facultad, nos contó su experiencia.

¿Cómo accediste al Concurso?  

Estaba cursando la materia Derecho Público Provincial y Municipal con la cátedra del Dr. Filloy y vi una aproximación a lo que era federalismo y autonomía de las provincias. En ese cuatrimestre, el senador Nacional Dalmasio Mera vino a la Facultad a presentar el Concurso Monográfico, y como tuve buenas calificaciones, los profesores de la cátedra me propusieron si quería participar. Me dieron las bases y condiciones del concurso y empecé a diagramar la monografía. 

Automáticamente elegí Federalismo y Regiones, porque ya venía estudiando este tema. Vimos pactos preexistentes, historia Argentina pre constitucional, y pude reforzar y comprender que es el Federalismo en sí, como por ejemplo, la autonomía y Gobierno de las provincias. 

¿En qué consiste la monografía?  

 El artículo 124 de la Constitución Nacional, establece que las provincias pueden crear regiones para fines sociales y económicos. Entonces, frente a la falta de una ley y de regulaciones sobre este artículo planteé mi trabajo. 

Existen regiones, pero no se han desarrollado del todo y no se ha alcanzado su máxima potencialidad, como por ejemplo en España, que tienen gobiernos regionales. La hipótesis del trabajo intenta puntualizar en lo que las regiones podrían aportar al federalismo en Argentina. 

Tenemos regiones en casi todo el país menos en Buenos Aires y en La Pampa. Existen algunas muy fructíferas como la del Centro, constituida por Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, y otras regiones como la del Norte, que está integrada por 14 provincias y no se reúnen a hablar, no cumplen con su función. 

Asimismo, cuando comencé a profundizar en el tema me di cuenta de las cosas que pueden hacerse. Por ejemplo, institucionalizarlas, darles un marco, otorgarles un poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, fundamental para que cumplan con sus funciones. También serviría para coordinar intereses económicos y políticos. 

Uno de los problemas es que algunas provincias son más fuertes que otras y llevan las riendas de su región en detrimento de las otras. Entonces, la idea sería equiparar el poder de las provincias, para que haya una mesa de debate y se tomen las decisiones democráticamente.

¿Por qué crees que no se pudieron establecer las regiones y el federalismo en la Argentina?  

Nuestro país nació con una concepción federal. Con el correr del tiempo, el poder que estaba descentralizado, tendió a la centralización del Gobierno en Buenos Aires. Esto sucedió por varias causas: las provincias cedieron a la centralización del poder, y además los gobiernos de facto establecieron medidas que luego no pudieron revocarse, como la coparticipación federal. Un punto de inflexión donde las provincias perdieron mucho poder, más que nada económico e impositivo. En ese momento no se discutió cuál era el mejor sistema. El país, y el mundo, atravesaban la crisis de la década del 30’, la gran depresión. Se necesitaba dinero y se le sacó a las cajas provinciales. En mi opinión, para que el regionalismo pueda llevarse a cabo, primero habría que darle un marco propicio a las regiones, para que puedan asentarse. Habría que reformar la Constitución Nacional, extender el artículo 124, establecer qué tipo de regiones hay y que prohibiciones establece la Nación. Además, cada una de las provincias tendría que debatir qué facultades y competencias atribuye a las regiones, y si así fuera, reformar sus constituciones. Luego tendrían que sancionar una ley, que a mi parecer debería ser provincial, ya que la Nación debe limitarse solo a abrir las puertas y establecer las prohibiciones. 

El sistema regional es una apuesta a futuro. Puede ser que haya un gobierno nacional y provincial oficialista que tenga interés y vocación de regionalizar, pero puede pasar que luego de 4 años la visión no sea la misma y se dé marcha atrás. Para no perder esos avances habría que dejar asentado en la normativa los cambios, permitiendo que el trabajo se dé a largo plazo.

 ¿Qué experiencias te dejó el certamen?

En principio no pensé que iba a llegar tan lejos. Cuando me avisaron que había quedado seleccionado por la Facultad, me puse muy contento. Después tenía que competir contra otras instituciones. Creí que no lo iba a lograr y pude. Esta experiencia me motivó a seguir profundizando en este tema, y también, en el constitucionalismo en sí. 

Me gustaría dedicarme a la Investigación. Uno desde que ingresa a la Facultad tiene una vida académica. Antes, en las charlas de patio no se hablaba de investigación, se hablaba de otras cosas, como de las materias, o de la vida de cada uno. Está muy bueno que la Facultad se haya abocado a acercar la investigación a los estudiantes. Para mí, enriquece a la Facultad porque es generadora de conocimiento. En el aula estudiamos lo que han escrito otras personas hace muchos años, que son eminencias en la mayoría de los casos. Pero con este tipo de iniciativas, nosotros podemos ser quienes el día de mañana seamos generadores de conocimiento,  ser quienes escribamos para que otros estudien. Hay que empezar de a poco, solo hace falta perseverancia y trabajo. Uno tiene que encontrar el tiempo y los recursos para sentarse, pensar, escribir y seguir estudiando. Esta bueno que ahora se presente este debate y que se haga parte del alumnado.